Desde que he comenzado
a leer la primera página me he quedado sumida en la lectura, es cierto que no
tiene mucha ciencia el leerlo, pero bueno, es un nuevo formato, casi como
Contra el viento del norte, de Daniel Glattauer, Claro que en su libro era
sobre correos electrónicos, y ahora habla sobre la nueva aplicación de moda:
¡El Whatsapp! Ja,ja. Bueno como decía que desde la primera página te mueres de
la risa, literalmente. E un tipo de humor muy español, a mi gusto, tal vez sea
por la traducción; aún así me ha hecho reír como una loca, he de admitir que es
el primer libro con el que no he podido evitar reír en un ambiente público como
si fuera una loca sin remedio, sí lo soy, pero un poco más.
Básicamente el libro
entero va de los mensajes, un tanto groseros, de un hijo hacia su madre, y de
cómo ésta intenta adaptarse a esto de las nuevas tecnologías,
Sus diálogos son
sumamente graciosos, bueno más que nada al comienzo me ha recordado como mi tía
(que es nueva en esto de los smartphones) se esta adaptando a su nuevo celular.
Por eso mismo me sentí identificada, aunque debo decir que yo no sería tan
grosera como el hijo.
Yo sólo tengo una
duda, ¿qué edad tendrá el chico? Claro, si es que puede llamársele chico.
Se preguntaran porqué
lo digo, bueno pues porque el 99.99999999% del libro se la pasa pidiendo dinero
a su madre, aunque él tenga un trabajo.
Una cosa más me ha
fascinado la parte de las charlas con la abuela, sólo él puede entender lo que
le escribe. No tengo ni idea cómo es que la abuela toma el celular de la madre.
Para que vean a que me refiero aquí les dejo una imagen de la conversación con
la abuela.
¡Quiero una abuela
así! Por favor.
Tal vez esto parezca
todo menos una reseña, pero es que no he podido evitar poner el libro en la
vida real, después de todo ¡es la era moderna! Ok, ya, esto parece a como hablo
conmigo misma, más bien es una charla entre una hoja de Word y yo. Perdón me
quede divagando.
Pero como estaba
diciendo, el libro me hizo pensar en muchos aspectos de la vida real, al menos
de la mía, me hizo identificarme mucho porque yo también tengo un gato, es la
gata de mi hermana, pero cuenta como mío, excepto a la hora de los gastos.
Pero sin más que
decir, les recomiendo que lo lean, al menos para pasar unos minutos de risa, sí
unos minutos, porque este libro se lee en menos de 30 min., tal vez yo he
tardado un poco más pero va, se lee rapidísimo.
Lo único que no me
gusta fue su final, es decir, risas y risas y para que al final me quede con la
sensación de ¿lágrimas?
Y es por eso que
después de leerlo, tengo un poco de dificultad de leer otro.
Sin duda se los pasare
a mis amigos y para que lo lean, Ojalá y no me golpeen por final.
Y hablando de amigos,
me recordó mucho a uno, sobre todo por la relación de él con su mamá.
Pero ya me volví a
perder en mis ideas, bueno ojalá les guste a ustedes también y lo lean.
Besitos :*














